(fractal 09) Conoce a: Bruce Sterling

Una biografía de Bruce Sterling debería ser en tiempo real, geolocalizando al escritor, porque aunque todas sus biografías dicen que vive en Austin, Texas, la verdad es que él casi nunca está en Austin, Texas. Recientemente estuvo en Belgrado, Torino, Korea y Barcelona, y pronto regresará a Austin, antes de venir en marzo a Medellín.

Bruce Sterling, uno de los fundadores y el principal promulgador ideológico del movimiento cyberpunk, ahora es más reconocido por sus elocuentes charlas sobre el futuro. Visionario, crítico, futurista y teórico, busca revelar la tecnología de una época globalizada y cada vez más extraña por medio de una literatura que, en sus propias palabras, es “ciencia ficción que sólo pudo haber sido escrita en el siglo XXI”.

Bruce Sterling, junto a William Gibson y Neal Stephenson, pertenece a un grupo de escritores cuyo conocimiento del zeitgeist cultural y científico dota sus trabajos de una gran verosimilitud. Bruce Sterling comprende el presente y futuro de la tecnología en un nivel que le permite hacer afiladas predicciones sobre los medios de comunicación, la industria, el entretenimiento y el consumo de la tecnología. En una reciente conferencia en Austin, Texas, dirigida a desarrolladores de juegos, Bruce Sterling, o mejor, un alumno suyo que vive en el año 2043, habló sobre el futuro del entretenimiento. El supuesto alumno viajó en representación del Dr. Sterling que, a sus 89 años, era demasiado frágil para entrar a una máquina del tiempo, y procedió a dar una estupenda charla sobre el futuro de los videojuegos. El resultado final es similar al que dejan sus cuentos y novelas — la sensación de haber leído la correspondencia de un viajero en el tiempo.

Cuando nació en Brownville, Texas, su mamá era enfermera y su papá estudiaba ingeniería mecánica en la Universidad de Texas. Años después su papá se graduó y tuvieron que mudarse a Galvaston por un empleo que le ofrecieron en una empresa de petróleo. La ciencia ficción llegó a Bruce Sterling en el colegio, y fue un descubrimiento que lo afectó profundamente. “[La ciencia ficción] fue el más grande antídoto mental para el colegio que pude encontrar”, dijo en una entrevista realizada en 1994 por Electronic Learning Magazine. “De hecho, cuando realmente descubrí la ciencia ficción mis notas bajaron drásticamente. Era una señal de que mi intelecto estaba despertándose por primera vez en mi vida”. A los doce años empezó a escribir sus primeras historias, y a los quince su familia volvió a mudarse, esta vez al sur de India, donde su papá ayudó a diseñar una planta de fertilizantes. Por dos años y medio, estudió y viajó por toda la región, algo que consideró muy formativo para su vida. En una entrevista realizada por el Dallas Morning News en 1997, dijo: “si miras a los escritores de ciencia ficción, encontrarás que es muy común que hayan pasado mucho tiempo en otra sociedad”. Y luego volvió a los Estados Unidos para estudiar periodismo, con la esperanza de ser un divulgador científico. La ciencia ficción seguía acompañándolo: entró al club de ciencia ficción de la universidad, se unió a un inexperto grupo de escritores amateurs de ciencia ficción: The Turkey City Writer’s Workshop y empezó a enviarle historias al aclamado escritor Harlan Ellison, quién quedó impresionado con su trabajo.

Ellison publicó la primera novela de Sterling, Involution Ocean (1977), como parte de su colección Discovery Series. Se trata de un romance planetario que escribió Sterling a los 23 años y que más tarde repudiaría, diciendo en entrevistas que se estaba haciendo pasar por un “escritor tosco y ahogado en drogas de la Nueva Ola Británica, como los que escribían en la revista New Worlds, pero en realidad era un estudiante universitario”. La novela fue bien recibida y rápidamente olvidada, debido al período de estancamiento de la ciencia ficción de la época. La segunda novela de Bruce Sterling, El Chico Artificial (1980), está cargada elementos que se convirtieron en un rasgo distintivo del autor: cultura pop, alta tecnología, medios de comunicación y conflictos generacionales entre jóvenes e inmortales. Una frase de la novela, “es difícil que alguien de doscientos años reconozca la adultez de alguien de dieciocho”, podría ser una referencia a la frustración que sentían los jóvenes escritores de aquella época al permanecer opacados por los aparentemente inmortales Asimovs, Heinleins, Clarkes y Nivens. De 1983 a 1986, la meta de Bruce Sterling fue sacudir el género de su estancamiento y revitalizarlo. Bajo el pseudónimo de Vincent Omniaveritas, y en una manifestación punk cargada de energía joven, publicó la polémica revista Cheap Truth, fotocopiada y distribuida sin derechos de autor. En ella se podían leer fuertes críticas a las múltiples secuelas de La Fundación de Asimov, y a cansadas novelas de los maestros de siempre: Pournelle, Niven y Heinlein (“¿Cuántos libros aburridores, mediocres y poco originales toleraría un lector, y cuántos seguiría comprando, esperanzado en encontrar uno que estimulara su imaginación?). También escribió diatribas contra librerías y editoriales, mostró entusiasmo con la ciencia ficción soviética, elogió autores de la Nueva Ola (Michael Moorcock, Thomas Disch, y Barrington J. Bayley), sugirió clásicos que pasaron por alto (Robert W. Chambers y Clark Ashton Smith), recomendó revistas como Fantasy and Science Fiction e Interzone, e introdujo una nueva generación de escritores que estaban revitalizando el género. En su último número, Vincent Omniaveritas dijo: “con Cheap Truth queda demostrado que cualquiera puede hacerlo; sólo necesita algo qué decir y una fotocopiadora”.

Ese mismo año Bruce Sterling editó Mirrorshades (1986), la afamada antología que ayudó a definir el movimiento cyberpunk, y en la que participó toda una nueva generación de escritores: William Gibson, Pat Cadigan, John Shirley, Greg Bear y Lewis Shiner –publicados en Cheap Truth–, y otros autores como Tom Maddox, Rudy Rucker, Marc Laidlaw, Paul Di Filippo y James Patrick Kelly. La inclusión de este último autor en la antología fue toda una sorpresa; James Patrick Kelly junto a John Kessel se consideraban escritores “humanistas”, movimiento con una filosofía opuesta al cyberpunk. De hecho, John Kessel y Bruce Sterling tuvieron un intenso debate al respecto, y en el libro Rewired, the Post-Cyberpunk Anthology (2007) –editado por Kelly y Kessel– fue publicada gran parte de esta correspondencia. En fractal’09, por primera vez en la historia, los tres editores compartirán el mismo escenario.

En la introducción a Mirrorshades, Bruce Sterling dice que “el esfuerzo literario cyberpunk tiene su paralelo en la cultura pop de los ochenta: en los videos de rock, en el submundo de los hackers, en la tecnología callejera del hip-hop y de la música scratch, en el rock de sintetizador de Londres y Tokio. Este fenómeno o dinámica tuvo un alcance global. Y el cyberpunk es su encarnación literaria”. En la misma introducción, Sterling menciona los temas más frecuentes del cyberpunk: la invasión del cuerpo con miembros protésicos, los circuitos implantados, la cirugía plástica o alteración genética, interfaces mente-computador, inteligencia artificial, neuroquímica, y en definitiva, las técnicas que redefinen radicalmente la naturaleza humana, la naturaleza del yo. Las historias de Bruce Sterling incluidas en Mirrorshades fueron escritas en compañía: Mozart con Gafas de Espejo –una sátira sobre la explotación corporativa del tercer mundo, y robo de arte a través de viajes en el tiempo– fue escrita con Lewis Shiner, y Estrella Roja, Órbita Invernal –metáfora del ideal cyberpunk, donde una nueva generación de colonizadores independientes toman el control de un deteriorado satélite patrocinado por el estado y le salvan la vida al ultimo habitante de la agonizante estación especial soviética– fue escrita con William Gibson.

Y mientras el movimiento cyberpunk estaba en pleno apogeo, Bruce Sterling escribía los cuentos Formador/Mecanicista, ubicados alrededor de la “Guerra Fría” entre los Formadores (que creen que el futuro de la humanidad yace en las mejoras genéticas y biológicas) y los Mecanicistas (que creen que el progreso humano yace en las mejoras cibernéticas), ambos bandos sin moralidad, motivados por un conflicto generacional. Estos cuentos, publicados en la colección Crystal Express (1989), fueron gran influencia para otros escritores del género (Charles Stross, Cory Doctorow y Alistair Reynolds), y fueron la base de la novela Cismatrix (1985). Años después, la novela y todos los cuentos del mundo Formador/Mecanicista se publicarían en la colección Schismatrix Plus (1996), compilación de un trabajo que empieza a develar una de las grandes fortalezas de Bruce Sterling: su habilidad para explorar cómo las nuevas tecnologías interactúan con las realidades del ser humano: el deseo, el amor y la voluntad de encontrarse a sí mismo; paradójicamente, un acercamiento “humanista” a la ciencia ficción.

Y con este mismo tono llegó Islas en la Red (1988), novela ganadora del premio John W. Campbell, ubicada en los aparentemente pacíficos 2020s, donde caritativas corporaciones de redes globales proveen todos los servicios de un estado a cambio de trabajo (el lema de la “democracia económica” de Rizome, una de las grandes corporaciones, es: “Aquí no tenemos trabajos, sólo cosas qué hacer y gente que las hace”). Pero la red global tiene sus consecuencias: los hackers tercermundistas tienen el control de la información, y uno de ellos es asesinado en medio de una reunión auspiciada por Rizome. Laura, la protagonista, es empujada al bajo mundo y trata de evitar que se desencadene una posible “guerra de información”.

Y llegamos a los años noventa, donde el mundo digital de los cyberpunks se manifiestaba en el mundo real. El término “ciberespacio”, acuñado por William Gibson en Neuromante (la emblemática novela cyberpunk), empezaba a hacer parte de la cultura popular. Internet era la gran noticia mediática. Los computadores se infiltraban en todas las empresas y el gobierno. La cultura pop se apropiaba del cyberpunk (películas, comics, videos musicales) mientras la literatura se despedía de él. Y en 1990, cuando el gran público anglosajón buscaba en librerías y bibliotecas las novelas de Gibson y Sterling, estos autores habían cambiado sus gafas de espejo por monóculos. Habían co-escrito La Máquina Diferencial, novela de un mundo alternativo donde los autores exploraron las innovaciones que ocurrieron durante la revolución de Internet, situándolas a finales del siglo XIX. Estas historias alternativas del pasado (generalmente la era victoriana inglesa) con elementos de alta tecnología, fantásticos o de ciencia ficción, y una relación adversa con la realidad consensual, se conocería como steampunk, género que recientemente ha inundado el diseño, los videojuegos, la animación, los comics y el cine.

Bruce Sterling también es reconocido por sus ensayos y textos de no-ficción. En 1992, luego de que el gobierno de los Estados Unidos lanzara una intensa búsqueda nacional contra los hackers, Sterling sintió la necesidad de poner en práctica su profesión de periodista y publicó La Caza de Hackers: Ley y Desorden en la Frontera Electrónica (en 1994 lo liberó para Internet), mítico libro donde el autor narra importantes eventos de la subcultura hacker –donde la ley colisionaba con la tecnología– ocurridos a principios de los años noventa: la Operación Sundevil, las guerras virtuales en Legion of Doom, la redada que le hicieron a Steve Jackson Games, el juicio a Knight Lightning (uno de los miembros originales de la revista Phrack) y la formación de la Electronic Frontier Foundation. El libro también incluye un perfil de Emmanuel Goldstein (editor de la revista 2600: The Hacker Quarterly), Mitch Kapor, John Perry Barlow, entre otros. En 1993 Bruce Sterling testificó ante el Subcomité de Telecomunicaciones y Finanzas de los Estados Unidos sobre los efectos a largo plazo de la Red Nacional de Investigación y Educación. Durante el discurso se hizo pasar por “Bob Smith”, un administrador de redes del año 2015, pero cuando terminó su exposición respondió las preguntas como el aclamado novelista de ciencia ficción Bruce Sterling. En 2002 publicó su segundo libro de no-ficción: Tomorrow Now, Envisioning the Next 50 Years, un acercamiento desde la ciencia popular a la futurología, con ensayos que muestran las ideas tecnológicas, políticas y culturales que hay detrás de su ficción.

El mismo año de La Caza de Hackers publicó la colección de cuentos Globalhead (1992), en la que se destacan las historias Jim & Irene, We See Things Differently, The Moral Bullet (co-escrita con John Kessel) y Dori Bangs. Y luego publicó tres novelas: Heavy Weather (1994), sobre aventureros científicos tecno-hippies cazadores de tormentas y tornados energizados por el efecto invernadero; El Fuego Sagrado (1996) –nominada en 1997 a los Premios Hugo como Mejor Novela– sobre una médica-economista de 94 años que, gracias a técnicas radicales de prolongación de la vida, se somete a un tratamiento que regresa su cuerpo a los veinte años y sufre una crisis de identidad cuando se da cuenta que es una nueva persona y que la vieja ya no existe, en un futuro cercano dominado por una gerontocracia donde la biomedica es la mayor actividad industrial, y los jóvenes casi no tienen oportunidades; y Distracción (1998) –ganadora del Premio Arthur C. Clarke del año 2000– la historia de amor entre un maestro en estrategias politicas (el resultado de un experimento de clonación ilegal colombiano) y una brillante investigadora (Premio Nobel de neurología) que pelean contra un gobernador loco de Lousiana por el control de un complejo científico de alta tecnología, en un Estados Unidos del año 2044 que cae en picada: peligra la economía, el dólar se desploma, el gobierno está quebrado y pierde importancia, y gran parte de la población es nómada y no tiene empleo fijo. Una novela con la que Bruce Sterling demostró su maestría en la ciencia ficción política del futuro cercano.

Al año siguiente publicó la colección de cuentos A Good Old Fashioned Future (1999), con historias como Bicycle Repairman –ganadora del Premio Hugo en 1997 y reimpresa en el libro Rewired: the Post-Cyberpunk Anthology–, Maneki Neko (sobre computación ubicua y la economía del don), Taklamakan –ganadora del Premio Hugo y del Premio Hayakawa en 1999– y Big Jelly (co-escrita con el matemático Rudy Rucker). Luego publicó otras dos novelas: Zeitgiest (2000), parodia del pop y la geopolítica donde G-7, una banda tipo Spice Girls cuyo público objetivo son mujeres del tercer mundo jóvenes y desesperadas por creer en el estilo de vida glamoroso de las naciones más ricas (con la idea de no vender música sino accesorios: bolsos, perfumes, brazaletes, ropa) hace un tour en el Oriente Medio bajo la dirección del embaucador Leggy Starlitz en un mundo donde los gadgets, las comunicaciones globales y la manipulación de los medios han cambiado el ritmo de vida, y luego las cosas se ponen raras: las chicas de G-7 empiezan a morir, los personajes empiezan a referirse explícitamente a su propósito en la narrativa, y uno de los asociados de Leggy conspira para romper la regla más sagrada de G-7: que toda la empresa debe finalizar con el Y2K; y The Zenith Angle (2004), techno-thriller sobre un experto en seguridad informática que se va a trabajar con el gobierno de los Estados Unidos para acabar con el terrorismo post-9/11. Y luego llegó Visionary in Residence (2006), una colección de cuentos dividida por temas: ciencia ficción, ficción sobre ciencia, ficción para científicos, ficción de arquitectura, ficción de diseño, ficción mainstream, del cyberpunk al ribofunk y el pasado es un futuro que ya sucedió, con historias como The Scab’s Progress (co-escrita con Paul Di Filippo), Junk DNA (co-escrita con Rudy Rucker), In Paradise (amor por medio de costosos celulares finlandeses que hacen traducciones en tiempo real), User Centric (e-mails corporativos entre un equipo que lanza un nuevo producto y la historia de una extraña pareja que no se sabe si es real), Code (geek de computadores enfrentado a la más problemática de todas las criaturas, una mujer) y The Blemmye’s Stratagem (una abadesa y un asesino que trabajan para un hombre que sólo puede ser un extraterrestre).

The Caryatids (2009) es su más reciente novela. Aún no ha sido publicada (estará disponible a partir del 24 de febrero), pero en la descripción del website de la editorial Del Rey dice que se ubica en el año 2060, cuando el medio ambiente del planeta Tierra se ha degradado, y la humanidad se ha dividido en tres esferas de influencia: Dispensation, ubicada en los Angeles, donde el entretenimiento y el capitalismo se han fusionado con la más avanzada tecnología; Acquis, un colectivo ecologista que usa tecnología neurológica invasiva para crear una red utópica, y China, la única nación superviviente, que ha prosperado por medio de la reducción despiadada de su propia población. Las Caryatids –cuatro hijas de una mamá monstruosa, clones supervivientes de un loco genio balcánico y buscado criminal de guerra, ahora resguardado y seguro, sin posibilidad de extradición en una estación espacial en órbita– son: Radmila, una estrella de Dispensation, decidida a olvidar su pasado construyendo un brillante e imborrable futuro; Vera, una funcionaria en Acquis dedicada a recuperar su hogar, la isla croata de Mljet, de una polución catastrófica; Sonja, una especialista médica en China, reconocida por arriesgarse desinteresadamente para ayudar a los otros; y Biserka, una red de terroristas compuesta por ella misma. Las cuatro “hermanas” sólo están unidas por el odio a su madre y por el odio a ellas mismas. Cuando hay evidencia de un inminente cataclismo ambiental, Dispensation envía a su más grande estadista, John Montgomery Montalban, esposo de Radmila, y amante de Vera y Sonja, para reunir a las Caryatids en un audaz plan para salvar el mundo. El escritor y activista Cory Doctorow dice que The Caryatids “no sólo es una novela, es un mapa de carreteras para la reconciliación pacífica de la humanidad con nuestra loca y descontrolada tecnología.” Bruce Sterling dice en su blog Beyond the Beyond que The Caryotids, junto con su cuento Kiosk (finalista de los Premios Nebula 2007), son producto de un esfuerzo de ocho años por escribir una ciencia ficción genuina para este siglo.

Durante esos ocho años también se dedicó a pensar en el futuro del diseño de objetos. Y ahora, aunque en casi todas las charlas afirma que solo es un escritor de ciencia ficción, en realidad es uno de los más importantes teóricos del futuro del diseño industrial. Recientemente fue curador del SHARE Digital Culture Festival en Torino, Italia. En 2003 fue profesor del European Graduate School, donde enseñó cursos intensivos de verano sobre medios de comunicación y diseño, y en 2005 fue “visionario en residencia” del Art Center College of Design en Pasadena, California. El producto de su estadía fue el libro Shaping Things (2005), publicado por MIT Press, un ensayo de 150 páginas sobre diseño, objetos, y su visión de cómo la humanidad cambiará de una era de productos y gizmos a una era de spimes. Los spimes son una creación conceptual de Bruce Sterling: dispositivos tecnológicos localizados con precisión en el espacio y el tiempo por medio de tecnologías RFID y GPS, que permiten rastrear su historial de uso, tener identidad e interactuar con el mundo. Bruce Sterling acuñó el neologismo spime, así como Buckyjunk (deshechos de un consumidor del futuro difíciles de reciclar y compuestos de nanotubos de carbono), desastre Wexelblat (desastre ocasionado por un desastre natural que dispara un fallo secundario y más prejudicial de la tecnología humana) y Slipstream (un tipo de ficción especulativa que está entre la ciencia ficción, la fantasía, y la literatura mainstream). Acuñar neologismos es uno de sus hábitos. Otro de sus hábitos es escribir manifiestos.

Escribió el manifiesto del Dead Media Project (que fue reescrito para Sound Unbound (2008), libro recientemente publicado por MIT Press), un proyecto que consiste en “notas de investigación” sobre tecnologías muertas de medios, desde el quipu inca, pasando por el fenaquistiscopio victoriano, hasta los difuntos videojuegos y computadores personales de los 80s. Escribió el manifiesto para el Viridian Design Movement con el fin de crear un movimiento de diseño “verde”, un diseño con mucho estilo, de alta tecnología y ecológicamente sano, que ayudó a engendrar el popular blog medioambiental Worldchanging. Y recientemente escribió un manifiesto sobre steampunk.

Y como este es el perfil de un escritor de ciencia ficción, llegó el momento de hablar sobre el futuro cercano: Bruce Sterling participará en el Encuentro Fractal’09. Hablará sobre la Internet de las Cosas y Spimes, y se unirá a James Patrick Kelly y John Kessel en una charla sobre cyberpunk y post-cyberpunk. Fractal’09 se realizará del 4 al 8 de marzo de este año en el Jardín Botánico, entrada libre.

Además de lo mencionado, Bruce Sterling escribe críticas de diseño, columnas de opinión e introducciones a libros que varían de Ernst Jünger a Julio Verne. Es editor colaborador de la revista Wired y columnista de la revista MAKE. Ha aparecido en los programas Nightline de ABC, The Late Show de BBC, Morningside de CBC, en MTV y TechTV, y en Times, Newsweek, The Wall Street Journal, the New York Times, Fortune, Nature, I.D., Metropolis, Technology Review, Der Spiegel, La Repubblica, entre otros.

Referencias:

– The Internet: A Historical Encyclopedia (vol. 3), Moschovitis Group, 2005. ABC-CLIO.

– Rewired: the Post-Cyberpunk Anthology (2007), James Patrick Kelly, John Kessel. Tachyon Publications.

– Mirrorshades: The Cyberpunk Anthology (1986), Bruce Sterling. Ace Books.

Up Against The Wall, Heinlein!, A Bruce Sterling profile, Patrick Hudson

– Bruce Sterling, Wikipedia

[Texto preparado por Hernán Ortiz para el Encuentro Fractal’09]

[Nota: Bruce Sterling finalmente no pudo asistir al encuentro por problemas de Visa de su esposa Jasmina Tešanović; sin embargo, envió el siguiente video]

[Más información sobre Bruce Sterling: Conferencia en el Innovationsforum Interaktionsdesign, Alemania]


hay un comentario para “(fractal 09) Conoce a: Bruce Sterling”

  1. Luza on enero 10, 2009 4:09 pm

    Excelente compendio de la vida de Sterling! Muy bueno saber más sobre este escritor antes del Encuentro.

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HERNÁN ORTIZ. Co-fundador de encuentro Fractal y Proyecto Líquido. Trabajo con historias. E-mail: hernan (arroba) proyectoliquido.net
Twitter: @hernanpl

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