¡El Phoenix Lander aterriza en Marte!
Mientras escribo esto, el Phoenix Lander está enviando señales desde la zona ártica marciana: fotografÃas de paneles solares que desplegaron correctamente (sin los cuales la sonda se hubiera quedado sin energÃa eléctrica) y fotografÃas de la superficie marciana. Siguen diez dÃas de pruebas (a los sistemas de energÃa eléctrica y termales, al brazo robótico, a la transmisión de datos cientÃficos), y una vez terminada esta fase, el Phoenix Lander cavará en la superficie de marte en busca de hielo y de alguna señal de vida microbiana. Empezará los análisis con el laboratorio de la sonda (que incluye cámaras estéreo 3D, microscopios ópticos, espectrómetro de masas, un laboratorio de quÃmica húmeda, un microscopio electrónico y una estación meteorológica), transmitirá los resultados del análisis, y volverá a cavar para extraer más muestras y analizarlas.
Pero por ahora celebremos el aterrizaje. Fue casi perfecto: sólo medio grado por fuera del eje. Y a diferencia de las predicciones de los técnicos, nunca se perdió la señal cuando la sonda generó plasma caliente durante la desaceleración atmosférica. Imagino que ya los cientÃficos de la NASA podrán relajarse un poco (esta vez, como es tradición, les dieron manÃ… pero con cáscara, para que calmaran los nervios desgranando) y dejar atrás el fantasma del Mars Polar Lander, con el que se perdió la comunicación justo cuando entró en la atmósfera marciana en 1998.
Leo en NewScientist que el descubrimiento de hielo en Marte podrÃa significar que el planeta ha mantenido una habitabilidad periódica hasta hoy, algo posible si el planeta cambia periódicamente de inclinación como resultado de los jalones gravitacionales de Júpiter. Y que esos tambaleos serÃan la causa de que a veces el permafrost septentrional se derritiera y humedeciera el suelo.
(Fuente: Wired)
(Imágen: © Corby Waste, NASA Jet Propulsion Laboratory)

categoría: ciencia y tecnologÃa |







